Nicolas Cage ya hace adefesios de filmes. Chafas y mediocres

Investigación secreta gastó su presupuesto en Nicolas Cage
Por: José Felipe Coria

Ciertos actores conservan el aura típica de “haz fama y échate a dormir”. Nicolas Cage es el ejemplo más notorio.

Con una carrera de más de 100 títulos en su haber, Cage es un problema para cualquier espectador. porque nunca se sabe si la película que protagoniza vale la pena o es un churro. 
Las buenas, como Mandy (2018), se envían directo a video. Las malas, que deberían correr la misma suerte, se estrenan.

Caso en cuestión: Investigación secreta, producida en 2017, dirigida por un tal Rob W. King, quien desconoce lo elemental de la dirección cinematográfica ya que sus cuatro bodrios anteriores fueron, todos, graciosamente enviados sin escala a los saldos de videotiendas. Este “nuevo”, mal escrito y peor actuado, debió acabar ahí mismo porque el actor ya no es garantía. Menos en argumento sobre el “futuro”, con crisis ecológica (¡qué novedad!), donde Cage interpreta al agente de un nuevo gobierno o una nueva nación, que selecciona ciudadanos para deportarlos a un campo de concentración, o algo así.

La inepta dirección de King presenta la historia en el futuro de… 2017, cuando la filmó. La falta de presupuesto (que obvio se fue en pagar el salario de Cage) es evidente para una cinta pretenciosa que se supone debería tener buenos valores de producción para resultar verosímil, pero el único valor que tiene es… Cage. Por eso es un penoso aburrimiento total. Es otra raya al tigre de impresionantes churros en los que “actúa”. 

Ya no distingue lo peor de lo pésimo. Este adefesio chafa, mediocre, hace ver como obra maestra a una película como Bernadette. Y eso está del carambas.

D L M M J V S
1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30 31

COMENTA