Lugares con tradición: la ciudad tiene raíces

Te llevamos a cinco lugares que retoman la música y el sabor de nuestras tradiciones
Por: Janet Mérida

 La Ciudad de México es hogar de migrantes, de gente que ha dejado sus estados, impulsada por el deseo de estudiar y trabajar. Conseguir una mejor vida. 

Pero, ¿qué hacer cuando golpea la nostalgia y extrañas tu tierra, tu música, tu comida y  tu gente?

Si puedes, compras un boleto de viaje y ya está, pero si no, buscas incansablemente algo que te haga sentir como en casa dentro del laberinto de esta gran ciudad. 
Afortunadamente, este lugar en donde coexisten 21 millones de personas guarda muchos tesoros,  garbanzos de a libra que se difunden de boca en boca y que te devuelven a tu raíz o te invitan a conocerla: a escuchar música huasteca, son jarocho o chilenas, y al mismo tiempo bailar, tomar una cerveza, comer antojitos prehispánicos y hasta inscribirte a talleres de zapateado, jarana y bordado. 

article_bodyque_hacer_82845283.jpg

Aquí cualquiera es bienvenido. Los que extrañan su tierra; los que, desde el nacimiento,   se saben de aquí y los que incluso la adoptaron sin habérselo planteado. 
Todos son bienvenidos y tratados con la amabilidad que caracteriza la provincia mexicana. 

En QUÉ HACER fuimos en busca de esta experiencia. La encontramos lejos de los puntos turísticos. 

Si has migrado, te compartimos cinco remedios para la nostalgia, y si eres capitalino o de otro país, cinco pretextos para conocer más de las raíces mexicanas. 
Aromas, colores, sonidos y sabores que son el boleto de viaje que necesitas para sentirte en casa.

La Cantera Huasteca. Al son de la nostalgia

Es domingo y ya está oscureciendo. Cualquiera diría que es hora de preparar las cosas para comenzar la semana, de hacer el súper, limpiar la casa o simplemente descansar, pero en el portón negro de la calle Cantera número 116 nada más se ve cómo entra y entra gente, y suena y suena el huapango.

El interior es un patio enorme techado lleno de mesas con cubetas de cerveza y botana. En las sillas no hay gente, todos están bailando en pareja, zapateando al ritmo de “Cuando los frijoles bailan”.

article_bodyla_cantera1.jpg

Hay personas de todo el país, trabajadores de empresas, construcción, tiendas o casas que aprovechan la tarde para venir a La Cantera Huasteca, cerca de La Villa, y transportarse, aunque sea por unas horas, a sus comunidades. Así ha sido durante los 47 años en los que este lugar ha abierto sus puertas a migrantes de cualquier lado.  
Todos van vestidos para el baile y durante las pausas, entre canción y canción, vuelven a sus mesas,  retoman la plática, se carcajean, brindan. Algunas mujeres  se llevan la cerveza a los labios rojos, algunos hombres aguardan el momento indicado de invitarlas a bailar. 

La pausa no dura mucho, El Trío Imponente Huasteco, liderado por Florencio Félix, ya afina de nuevo los instrumentos como  desde hace siete años. Comienza otro tema que levanta a todos de nueva cuenta. 

article_bodyla_cantera._que_hacer_2.jpg

Los músicos también son migrantes, Félix, por ejemplo,  dejó Tamazunchale (San Luis Potosí) hace tanto tiempo que ya ni se acuerda, para vivir aquí, para preservar el huapango aquí. Vestido con un saco azul cielo en cuya espalda reza “Imponente” en letras plateadas, cuenta que esas horas de domingo  son algo único para ellos, los de provincia. “Aquí se encuentra algo de lo que extrañamos, del pueblo. Me encanta tocar y bailar el huapango porque con eso nacimos, crecimos y ahora cultivamos esa cultura”, dice con cierta nostalgia, la misma que transmite con su jarana, la misma que baila entre la gente.

Curiosamente, el lugar no fue creado por huastecos sino por María Teresa, originaria de la capital, cuando se dio cuenta de que hacía falta un espacio para la gente de afuera. Comenzaron con música norteña pero en cuanto llegó un trío huasteco la cosa cambió para siempre y hasta adoptó el nombre de “La Cantera Huasteca”, a recomendación de los comensales. 
Hoy el lugar está a cargo de Domingo Arredondo Mendoza, su hijo, así como los nietos de María Teresa. Domingo es el más solicitado, comparte la virtud de ser amable,  le llaman por aquí y por allá para saludarlo, y siempre está pendiente de que no le falte nada a nadie, de que todos estén a gusto.

article_bodyla_cantera._que_hacer.jpg

“La gente nos comenta que el ambiente hace que se transporten a sus estados”, dice contento, aunque no todo ha sido felicidad en este ya casi medio siglo: los han clausurado y 
hasta les han robado el concepto llevándolo a Ecatepec. “Se llevaron  todo, trabajadores,  músicos, clientes y hasta el nombre”, recuerda.

 La música suena. Comienza otro son, se arman nuevas parejas. Están ahí, y quién sabe dónde más.

Fin de semana de baile
Dónde: Calle Cantera 116, Col. Estanzuela, detrás de la Basílica de Guadalupe.
Cuándo: Sábados y domingos de 15:00 a 23:00 horas. 
Facebook: lacanterahuasteca

El Pixcuhuil

Una cuadra antes el corazón ya comienza a emocionarse. Lo alcanzan el violín, la jarana y la guitarra huasteca, y no lo sueltan hasta llegar al tercer piso de la Plaza Allende, en la entrada del Pixcuhuil. “Que suene mi jaranita y que se escuche por las huastecas/ veracruzana hidalguense, la queretana y tamaulipeca”, suena en voz de Elba, vocalista del trío huastecoTres en línea”, famoso por llenar de vida el Metro de la capital al ritmo de sus sones. Parados en la tarima, pareciera que los tres son parte del enorme mural que hay detrás de ellos y que muestra un paisaje verde con elementos de la cultura y huasteca. Está, por ejemplo, el niño del maíz, de una leyenda popular de la región.

article_bodyque_hacer_82845316_0.jpg

Mientras la música suena, dos parejas giran sobre la pista zapateando y sonriendo, otros observan con sorpresa la maestría de los pies que no se detienen. Algunos más toman cerveza o mezcal disfrutando de la música. El lugar es muy nuevo, abrió sus puertas el 17 de noviembre pasado como un espacio cultural en el que también se dan talleres y se hacen presentaciones.  Una de las creadoras del concepto, Gabriela Miranda, es originaria de la Ciudad de México, pero huasteca de corazón. La bailarina profesional adoptó la música huasteca desde niña, y fue esa pasión una pieza clave para crear un espacio cuyo nombre hace referencia a un ave de la huasteca.

El Pixcuhuil tiene 200 cantos; nosotros elegimos este nombre porque sentimos que representa el vuelo, la libertad y la música, nuestras paredes están llenas de música, de magia y el piso lleno de vibraciones, de mucho baile y es eso, libertad y amor para todos”.

Aunque tiene poco tiempo, el lugar ya ha sido visitado por migrantes de distintos puntos del país así como extranjeros que encuentran en este pequeño espacio la medicina necesaria para sobrevivir a la gran ciudad. En especial los fines de semana,  cuando se presenta la música en vivo.

article_bodyque_hacer_82845420.jpg

Un paisaje legendario
Dónde: Allende 24, Col. Centro
Cuándo: Lunes a miércoles de 16:00 a 21:00; jueves a domingo de 16:00 y hasta que el cuerpo aguante.
Teléfono: 55 7892 1028

El  Mercado. Con buen sabor de boca

Bajo el papel picado, entre comensales que ríen y platican, Melitón y Mariana esperan a que llegue su orden. Es la primera vez que van al lugar, Melitón está contento porque es de San Luis Potosí y hace tiempo que no se come un zacahuil, el tamal típico de la huasteca preparado en todo tipo de fiestas y cuya principal característica es que puede medir hasta dos metros de largo

article_bodymercado_huasteco._que_hacer_2.jpg

Este domingo, el zacahuil (que bien podría llamarse “el rey de los tamales”) es uno de los imanes para que la comunidad radicada en la ciudad haga parada en El Mercado Huasteco, un restaurante cerca del metro Nativitas que abrió hace un año y medio, producto de la nostalgia. Jocelyn, originaria de Hidalgo y una de las dueñas, presume el zacahuil que tiene sobre la barra, recién llegado de Hidalgo, en camión, listo para servir y, por qué no,  transportar al comensal a algún buen recuerdo. 

Es una versión pequeña del original (mide un metro aproximadamente), está envuelto en cartón y hojas de plátano. Jocelyn lo abre con cuidado para revelar el interior: una mezcla de masa, chiles y carne. Es servido a cucharadas en platos, acompañado con chiles y cebollitas en vinagre, un verdadero manjar que encanta a Mariana, originaria de Puebla

article_bodymercado_huasteco._que_hacer.jpg

Todos los domingos es día del “Atardecer huasteco”,  dedicado a platillos de la región como los bocolitos de queso, cecina enchilada, zacahuil etc. y sobre todo, música huasteca en vivo. El  lugar se divide en dos, al fondo las mesas y enfrente un espacio para bailar, justo como en las fiestas del pueblo. Cuando llegan los músicos de “Añoranza huasteca”, varios dejan  las mesas y, con cervecita en mano, se pasan a la parte de la música para disfrutar de “El Querreque”, el huapango más popular de la huasteca. 

En cuanto la primera pareja se anima a comenzar el zapateado, se hace la fiesta. Ese tiempo allí dentro, con la comida, la gente y ahora la buena música, hacen que cualquiera olvide por un momento que está en la gran Ciudad de México y se transporte a San Luis Potosí, a Hidalgo, Tamaulipas, Puebla  o Veracruz, estados que comprenden la región huasteca y que 
palpitan cada domingo acá, en el “Atardecer huasteco”.

Gastronomía única
Dónde: Cumbres de Maltrata 449, Col. San Simón Ticomuac.
Cuándo: Lunes a domingo de 10:00 a 20:00 horas.
Fb: mercadohuastecocdmx

Viaje a lo prehispánico en la Portales

Cerca del metro Portales, entre casas, mercados y comercios, un letrero color negro anuncia “Raíces, Centro Cultural”. Hay que cruzar un pasillo angosto para descubrir el tesoro: un espacio con muebles de madera color turquesa en cuyas paredes palpitan corazones de hojalata y del techo cuelgan  “Ojos de dios” multicolores, objetos protectores de la cultura huichol. Es fácil que la mirada se detenga en cualquier punto: donde no hay una figurita tallada en madera, hay un huipil lleno de listones, un poncho, una máscara o un cojín bordado. 

article_bodyraices_comida_artesanias_81048569.jpg

Aquí la gente puede probar antojitos y bebidas prehispánicas del país y escuchar música tradicional en vivo, propuestas que van desde el canto cardenche, del norte de México, hasta las chilenas oaxaqueñas. A cambio, se pide una  cooperación voluntaria “consciente”, es decir, lo que el cliente considere.  Entre semana, el lugar funciona como restaurante y se imparten  talleres de bordado, zapateado, versificación, entre otros.

Diana Puente, creadora del lugar junto a Eduardo Flores, pausa el collar de filigrana  en papel en el que trabaja para preparar una tostada de aguachile en tortilla morada. Está  fresca, picante… deliciosa, y para acompañarla,  un tascalate frío originario de Chiapas que bien que calma la lengua. En el menú también hay chiquiadas (gorditas) de Aguascalientes, tamal de cuitlacoche de Veracruz y alimentos dulces como el “Tuuch de Niño”, un buñuelo con azúcar típico de Yucatán.

 Al principio, recuerda Diana, querían meter un antojito de todas las regiones del país, pero luego optaron por un menú anual itinerante.

article_bodyraices_centro_cultural.jpg

 En julio celebrarán su segundo aniversario con una gran fiesta porque aquí, como dice Diana: “Las raíces se han ido tejiendo solas”. Han hecho parada referentes de la música tradicional como Zenén Zeferino, Gorrión Serrano y Chalanes del amor, se han presentado libros, proyectado películas y, sobre todo, se ha logrado acercar al barrio a estas actividades.
 “Buscábamos algo que estuviera fuera de la gentrificación de la cultura, podíamos acercarnos a Coyoacán, al Centro o a la Condesa, que ya tienen este acercamiento, pero notamos que muchos de nuestros vecinos no frecuentaban lugares culturales”, considera Eduardo. 

Es una tarde tranquila, sin mucho movimiento ni ruido proveniente del exterior,  ideal para leer un libro, escribir o simplemente disfrutar de un buen café. De fondo, suenan temas de  Jorge Drexler, Perotá Chingó y, de pronto, “El mundo se va a acabar”. 

Mientras tanto, Diana recibe comensales. Un extranjero le pregunta por las noches de música, es nuevo en el barrio y quiere entender Raíces.

article_bodyraices_comida_artesanias_81049262.jpg

Raíces
Dónde: Bélgica 506, Local D, Portales Norte.
Cuándo: Lunes a sábado 10:00 a 22:00  
Fb: raicescentroculturalmx

Para alimentar el oído

La especialidad de la casa son los pollos asados a la diabla, naturales o con salsa de cacahuate, pero el encanto está en lo que pasa mientras comes. Los meseros pasan de mesa en mesa dejando charolas de barro con la orden, al fondo suenan los instrumentos con los temas más conocidos del son jarocho y del huasteco. Cuidado si alguien cumple años, porque además de las obligadas mañanitas, el festejado no se salva de algunas bromas provenientes del escenario. 

 De viernes a domingo, en Pollos Asados el Huasteco hacen parada grupos de sonidos tradicionales, entre ellos “Arpa de México”, integrado por músicos como Fernando Morales, hijo de los dueños. Entre semana, el grupo acompaña al Ballet Folklórico de Amalia Hernández en el Palacio de Bellas Artes, pero los fines  tocan en este restaurante, cantan con la gente, los hacen bailar

article_bodypollos_asados._que_hacer_2.jpg

La historia de estos Pollos nació hace casi 12 años, y al  principio, la idea era tener el nombre “Huasteco” porque la familia provenía de una parte de la huasteca veracruzana, pero poco a poco se dieron cuenta de que el lugar podía funcionar también como un foro cultural.

María Guadalupe, una de las fundadoras, se escapa un rato de sus labores para mostrar la cocina, donde se asan varios nopalitos y cebollas para un plato de carne con chorizo como opción para los que no comen pollo. Huele rico. Y lo mejor, dice ella, es acompañar la comida con un “torito”, bebida típica de Veracruz hecha con alcohol de caña y saborizantes como el cacahuate. 

“Nos dimos cuenta de la necesidad que existe de promocionar este tipo de música, así que decidimos poner un granito de arena para promoverla”, dice.

El lugar está lleno especialmente en domingos, y ahora, la familia está preparando la fiesta de 12 años, que será  el 17 de este mes, un evento anual que ya es referente por la cantidad de personas y músicos que se reúnen. Dicen que ha llegado tanta gente que piden permiso para cerrar la calle. Esta no será la excepción.

article_bodypollos_asados._que_hacer.jpg

Legado familiar
Dónde: Suprema Corte de Justicia 26, colonia Federal 
Cuándo: Martes a domingo de 10:00 a 19:00 horas.

Exposición de las culturas   

La diversidad cultural y tradicional de México se materializa en este lugar donde, mediante exposiciones temporales, se muestran distintas expresiones de los pueblos nacionales. Fue creado para exponer los logros de un solo pueblo;  hoy es un espacio donde convergen la música, la literaturadanza, teatro, gastronomía y más.  

article_bodycarnaval_cultural_de_pueblos_y_barrios_originarios_de_la_cdmx_44443697.jpg

Museo Nacional de las Culturas Populares
Dónde: Av Miguel Hidalgo 289. Colonia del Carmen 
Horario: martes a domingo 10:00 a 18:00 horas.

 

D L M M J V S
1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30

COMENTA